Yo veía como si fuera una película cómo iba bajando el nivel y no podía hacer nada, tengo que llegar hasta él, no puedo permitir que se ahogue, sí, ahogarse, es como un pez, respira en el agua y se ahoga al aire libre. Podía ver cómo el intentaba enroscarse mientras bajaba el nivel del agua del tubo de cristal en el que se encontraba metido.

Subí hasta la casa de mis tíos en una colina y pedí que me bajaran hasta una tienda en cuyo sótano creíamos que estaba escondido. Me subí en su todo terreno, un wolkswagen negro reluciente, me senté en el asiento del copiloto y no podía sentarme erguida, necesitaba agacharme porque si no me daba con la cabeza en el techo del vehículo, miré extrañada a mi tío que me saca un palmo y vi que él encajaba perfectamente, pero no le di más importancia, teníamos que llegar a tiempo.
Y allí estábamos en la puerta de la tienda, era un edificio antiguo y la tienda no era mucho más grande que mi comedor, toda llena de camisetas tipo Kukuxumuxu, el dependiente me miró mosqueado y me dijo que era hora de cerrar, le dije que me quería probar una camiseta y que no encontraba la talla, me dio una camiseta de tirantes azul marino con una montaña cubierta de nieve en el borde inferior y copos cayendo, me pareció un contraste algo extraño, "¿tirantes con nieve?", pensé, pero lo importante era entrar en el probador que tenía la puerta para llegar al sótano, así que sin pensarlo dos veces me metí en el probador, cerré la cortina y abrí la puerta que había en él.
Las escaleras daban a un subterráneo amplio se bajaba por unas escaleras sencillas y allí estaba él, casi sin agua, agachado de una forma desesperada por conseguir tener la cabeza dentro del agua.
"Rápido dime donde hay agua, que debo hacer", me señaló unas garrafas como las que se utilizan en las fuentes de agua, de unos 18 litros, cogí una y la volqué dentro de su recipiente particular en forma de tubo, y mientras volcaba el agua me dijo que no era suficiente, que el agua tenía que ser salada, "Tienes que conseguir sal"."¡No hay tiempo!" Mandaré un mensaje con el móvil para que me traigan sal...
Mierda, me han descubierto, vi al dependiente asomándose por la puerta con cara de furia y bajando rápidamente las escaleras, yo empecé a correr con todas mis fuerzas, era un túnel que parecía no tener fin, de pronto me di cuenta que había dejado de perseguirme, me giré y era cómo si no hubiera avanzado nada, me encontraba en la misma habitación subterránea donde estaba él. Estaba de pie, fuera de el tubo de cristal, con los ojos perdidos en el infinito, mirando enfrente, en mi cabeza le podía oír, "Si no tengo agua obedeceré sus ordenes".
"¿Cómo?, ¡no puede ser!" Hay que hacer algo, el dependiente ya no estaba, así que le metí de un empujón dentro del tubo de cristal y empecé a llenarlo de agua y sal....

3 comentarios:
curioso. quieres q te mire el significado??
ya diras algo
Hombre pues sí, no pensé que pudiera ser interpretable este sueño tan extraño.
Se ahoga fuera del agua... Yo no lo encuentro raro, somos un 70% agua y nos ahogamos en ella.
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