lunes, 30 de junio de 2008

Empezando

Todo tiene un comienzo y no tengo muy claro como quiero que sea el mío.

Así que empezaremos contando cómo fue mi primer día de Tai Chi:

Fui con mi amiga a probar, hacía un montón de años que había hecho Tai Chi, pero heramos unas 20 personas y yo siendo la más joven me seguía de cerca una mujer de unos 65 años... Vamos, que yo parecía una intrusa dentro de un curso promocionado por el inserso...
Así que allí nos plantemos, en el gimnasio en la "Sala Zen", y allí estaba el profe, un señor que habla por los codos y todo empapado, estábamos las dos imnotizadas con una gota que le colgaba de un mechón de su cabello, ¿caerá o no caerá?..
A lo que iba, eramos un total de 5 personas en la clase, estiramos, nos pone a las dos novatas contra el espejo, nos enseña dos movimientos, nos dice que práctiquemos los que nos acaba de enseñar ¡¡¡y se larga con el resto!!! Mi amiga y yo nos quedamos a cuadros... ¿Se piensa que tenemos una memória prodigiosa? Hicimos lo que pudimos... pero aún por estas nos gustó!!
Era genial aprender unos movimientos tan pausados y estudiados, saber el porqué de las posturas y descubrir sus aplicaciones de defensa, así que yo he seguido hasta ahora...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Chibilechona vs. las abuelas del inserso!!! Quedó alguna en pie o acabaste con todas??
A ver si me presentas a esa amiga tuya del tai chi, está buena???
Saludos.

Anónimo dijo...

te auguro una larga vida a tus blocs,tira palente con tu nuevo blog lleno de inquietudes!Saludos muy positivos